Opinión: La suspensión del canciller debe ser inminente

Alianza Informativa El Espectador / Ricardo Felipe Herrera Carrillo
El ministro Álvaro Leyva actúa de forma autocrática y contrariando la ley con ocasión de la disputa contractual con Thomas Greg & Sons de Colombia S.A., así como por la desatención y descomedido trato a la directora de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Martha Lucía Zamora.
Debate de Moción de Censura al canciller Álvaro Leyva en la Cámara de representantes del Congreso de la República© José Vargas
La acción prioritaria, que dará resultados inmediatos frente a los exabruptos de Leyva, es la corrección disciplinaria a cargo de la Procuraduría, entidad que conforme al Código General Disciplinario tiene la capacidad de dar aplicación a la figura preventiva de la suspensión provisional del ministro, frente al hecho de que éste pueda interferir en el trámite de la investigación o continúe cometiendo la falta o la reitere.
Fiscalmente, la conducta del canciller también pone en injustificado riesgo el patrimonio público por efecto de la arbitraria declaratoria desierta de la licitación, así como por negarse irresponsablemente a conciliar con Thomas Greg & Sons, como recomienda la doctora Martha Lucía Zamora, directora de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado.